Para comenzar os contaré,
brevemente, quién es el autor de dicha frase.
Se trata de Viktor
Frankl, un vienés que estuvo prisionero durante la segunda Guerra Mundial en
varios campos de concentración en los que algunos de sus familiares murieron.
Él logró sobrevivir y
superarlo intentando comprender lo que estaba ocurriendo y cómo ello influía en
los que se encontraban presos como él.
Más tarde escribió un libro sobre su experiencia, “El hombre en busca de sentido”. Es un libro duro, en el que cuenta el proceso de deshumanización que tenía lugar en los campos de concentración y cómo lo único que les podía ayudar era llegar encontrar un sentido a lo que estaba pasando.
El ser humano ha de encontrarle un sentido a su vida y
eso será lo que le motive a seguir viviendo.
A menudo, no podemos
dar la vuelta a la tortilla y cambiar lo que pasa. En tal caso, como dice
la frase que os sugiero, lo que hemos de hacer es cambiar nuestro pensamiento. Intentar
entender y lograr hallar el sentido a eso qué sucede y su por qué.
Las cosas pasan, y
quizá no podamos hacer nada para que no sucedan. Pero evitar el sufrimiento que
nos provoca es algo que depende de nosotros mismos.
Intentémoslo.
Foto de Google
¿Conocías a Viktor Frankl? ¿Crees que podrías aplicar su experiencia en tu día a día?
Explícamelo, cuéntamelo.
Si sientes que necesitas hablar con alguien sobre lo que te sucede contacta conmigo. Podemos usar la Escritura Terapéutica para que puedas superar tu problema.
Te diré cómo.



