Hoy quiero que pensemos en este proverbio hindú y lo apliquemos
a nuestras vidas. Imaginemos el árbol. En su larga vida habrá sufrido todo tipo
de sacudidas por vientos y tormentas, más o menos fuertes, que casi lo quiebran.
Pero ahí sigue, bien anclado con sus raíces a la tierra que en su día le dio
vida.
Pues todos
nosotros somos como ese árbol. También hemos de vivir todo tipo de
situaciones que nos golpean y, a menudo, nos amenazan con hacernos caer. Por
momentos podemos creer que lo que nos sucede va a ser tan fuerte que no podamos
soportarlo.
Pero hemos de
tener la confianza del árbol. Se trata de aferrarnos a nuestro suelo, a ese
algo que nos proporciona la seguridad suficiente para vencer las dificultades.
Hemos de
saber que no podrán con nosotros y que, si tenemos bien claras nuestras
fortalezas, podremos soportar lo que nos venga.
Escribir
sobre ello nos permitirá conocer qué nos amenaza, con qué contamos para darnos
fuerza y cómo podremos avanzar en nuestra vida.
Explícame qué te parece este proverbio. Crees que puedes aplicarlo en tu día a día. Explícamelo, cuéntamelo.
Si sientes que necesitas hablar con alguien sobre lo que te sucede contacta conmigo. Podemos usar la Escritura Terapéutica para que puedas superar tu problema.
Te diré cómo.

