¿Sabéis de qué se trata? Seguro que habéis oído alguna vez esta palabra.
Hace referencia, ni más ni menos,
a la capacidad que todos tenemos para sobreponernos a las dificultades con las
que nos encontramos transformando
nuestra percepción de ellas de una manera positiva.
¿Piensa alguno de vosotros que no
tenéis de eso?
No, no es verdad. Todos ya la
teníamos cuando éramos niñ@s e íbamos creciendo con las experiencias que nos
iban sucediendo. Lo que puede haber pasado es que, cuando nos hicimos mayores y
nuestra cabeza comenzó a pensar y a analizar las cosas hasta el exceso, parece haber
desaparecido.
Se trata de recuperar esa
cualidad y aplicarla cada vez que tengamos que afrontar algo. Para ello
contamos con nuestras fortalezas. Tendremos que, por tanto, hacer uso de ellas.
Así, de cada cosa que nos ocurra saldremos fortalecidos.
Para lograrlo debemos primero
afrontar y aceptar lo que nos suceda y, después, identificar bien las emociones
que sentimos para aplicarles aquellas fortalezas que tenemos más adecuadas para
esa situación.
La Escritura Terapéutica os ayudará en ese proceso y, de esa manera, podréis encontrar esa capacidad que
creíais perdida.
Explícame qué te parece este tema. Crees que cuentas con ella en tu día a día.
Explícamelo, cuéntamelo.
Si sientes que necesitas hablar con alguien sobre lo que te sucede contacta conmigo. Podemos usar la Escritura Terapéutica para que puedas superar tu problema.
Te diré cómo.
