¿Te has dado cuenta de que cuando decimos a un niño "No hagas esto" va y lo hace? Pues con los adultos pasa igual. Es pensar en "No quiero suspender el examen" y, con gran probabilidad, suspendemos el examen pues nuestro cerebro cree que es esto último lo que queríamos.
Biólogos y neurólogos han llegado a la conclusión de que cuando se trata de darnos órdenes a nosotros mismos hay términos que el cerebro procesa de otra manera al haber usado el término NO.
Es como si comprendiera todos los conceptos que le transmitimos menos el "NO". Parece que el cerebro transforma en imágenes dichos conceptos y le es imposible hacerlo con el "NO" por lo que lo elimina y se queda con el resto de la idea transmitida. Justo con lo que queríamos evitar creando el efecto contrario al deseado.
Si nos decimos: "no quiero sentirme triste" nuestro cerebro entiende "quiero sentirme triste". Y por ello hemos de usar expresiones como "quiero sentirme feliz".
Así pues, para que nuestras expresiones tengan el éxito que deseamos formulémoslas en positivo, sin usar el término NO.
¿Cuándo comenzarás tu propia lista?
Explícame qué te parece este consejo. Crees que puedes aplicarlo en tu día a día. Explícamelo, cuéntamelo.
Si sientes que necesitas hablar con alguien sobre lo que te sucede contacta conmigo. Podemos usar la Escritura Terapéutica para que puedas superar tu problema.
Te diré cómo.
