En
ocasiones se nos presentan multitud de situaciones que soportamos sin
más, sin plantearnos si en verdad nos aportan algo.
A menudo sucede que creemos estar
obligados a cargar con ellas independientemente de si, en verdad, nos son
necesarias o no.
Además,
esas mismas situaciones puede que nos hagan
felices o puede que no.
Más de una vez no tenemos por
qué sufrirlas pues nadie nos obliga a que así sea.
O quizá sí...
En el mejor de los casos viviremos
situaciones que serán necesarias para nuestro día a día y que, además, nos hará
felices. Enhorabuena, en ese caso deberemos estar agradecidos de que ello
suceda.
Si, por el contrario, la
situación que se nos plantea no nos es necesaria y no nos hace felices no
dudemos en dejarla ir.
Entre ambas opciones tendremos,
como verás en el cuadro, dos situaciones intermedias.
Explícame qué te parece este ejercicio. Crees que puedes aplicarlo en tu día a día. Explícamelo, cuéntamelo.
Si sientes que necesitas hablar con alguien sobre lo que te sucede contacta conmigo. Podemos usar la Escritura Terapéutica para que puedas superar tu problema.
Te diré cómo.
